Liderazgo vs. Errores: ¿Cómo el CRM MRM reduce fallas en la gestión?
La seguridad aérea es un tema tan delicado que no depende únicamente de la tecnología, del entrenamiento técnico individual ni del mantenimiento más preciso. Aprendamos como el CRM MRM reducen las fallas en aviación.
SEGURIDAD AEREA EXPLICADA
Ing. Néstor Mareso
12/2/20255 min read
Liderazgo vs. Errores: ¿Cómo el CRM/MRM reduce fallas en la gestión?
La seguridad aérea es un tema tan delicado que no depende únicamente de la tecnología, del entrenamiento técnico individual ni del mantenimiento más preciso. La aviación es un sistema de relojería complejo donde cada persona —pilotos, técnicos, operadores, despachantes y supervisores— se convierte en un eslabón crítico dentro de la cadena de seguridad.
Y en ese sistema, aunque cueste creerlo, uno de los factores más determinantes no es una pieza que pueda fallar ni un instrumento que se dañe ni un software defectuoso. Es el liderazgo humano.
¿Por qué?
Porque la forma en que nos comunicamos, coordinamos entre áreas, tomamos decisiones bajo presión y respondemos ante imprevistos define directamente la probabilidad de cometer errores.
Y como estas situaciones se repiten a diario, la aviación viene desarrollando desde hace décadas dos herramientas fundamentales para reducir riesgos: CRM (Crew Resource Management) para cabina y MRM (Maintenance Resource Management) para mantenimiento.
Hoy ya no son teorías.
Son disciplinas vivas que impulsan una cultura donde el liderazgo está al servicio de la operación, aprendiendo de su propia experiencia.
En este artículo te acompaño en un recorrido en 4 etapas, pensado para que comprendas la filosofía que hizo de la aviación una de las industrias más seguras de la historia.
Comprender la vulnerabilidad humana: por qué el error sigue siendo un factor crítico
A pesar de que los aviones evolucionan cada año con sistemas redundantes, automatización avanzada y procedimientos cada vez más robustos, hay un elemento común presente en la mayoría de los incidentes: el error humano.
Esto no implica incapacidad.
Implica que todos estamos expuestos a limitaciones naturales:
Percepción parcial de la realidad
Carga mental excesiva
Automatismos que pueden jugar en contra
Estrés acumulado y fatiga
Sesgos cognitivos que alteran decisiones
Comunicación incompleta o asumida
Cuando estas variables se combinan en un entorno donde “todo tiene que salir bien”, la presión se multiplica. Por eso, el primer paso para mejorar la seguridad aérea no es negar el error, sino aceptarlo como parte natural de nuestra condición.
CRM y MRM nacen exactamente de esa necesidad:
dejar de buscar culpables y empezar a buscar sistemas más humanos.
Puntos clave de esta etapa
El error humano es inevitable; el contexto es lo que marca la diferencia.
Las organizaciones maduras entienden que no se castiga el error: se analiza y se previene.
La seguridad mejora cuando el equipo puede hablar, reportar y actuar sin miedo.
La aviación aprendió algo esencial: la seguridad empieza con humildad humana.
CRM: liderazgo y comunicación para evitar errores en cabina
Muchos imaginan que en la cabina el capitán “ordena” y el resto ejecuta.
Pero en realidad, un liderazgo eficaz crea un entorno donde todos pueden participar, alertar, cuestionar y actuar. Incluso cuando eso implique corregir la percepción del piloto al mando.
Eso es CRM:
la gestión integral de todos los recursos —humanos, técnicos y operativos— para tomar decisiones más seguras.
Una cabina con buen CRM es un sistema de seguridad dinámico.
Una cabina con mal CRM es un espacio donde los errores se encadenan.
Pilares del CRM que fortalecen la seguridad
Conciencia situacional: saber qué está pasando ahora y qué puede pasar después.
Comunicación clara: sin jerarquías que bloqueen la información relevante.
Decisiones compartidas: no democracia, sino inteligencia colectiva.
Trabajo en equipo: cada rol aporta datos críticos.
Gestión del estrés: distribuir tareas a tiempo es parte del liderazgo.
Cuando la comunicación fluye, las decisiones se vuelven más seguras.
Cuando la cabina es rígida o temerosa, los errores dejan de ser contenidos y pasan a ser amplificados.
Por eso, el rol del comandante ya no es solo técnico.
Debe ser emocional, cultural y profundamente humano.
El liderazgo moderno en cabina se basa menos en la autoridad del rango y más en habilitar la voz del otro.
Si te interesan los temas de CRM, “Conciencia situacional” puedes ver mi artículo sobre “¿Y si falla un motor?” que explica cómo piensan los pilotos.
MRM: el liderazgo que no se ve, pero que sostiene todo en tierra
Mientras CRM se centra en vuelo, MRM trabaja de lleno en hangares, talleres y líneas de mantenimiento.
Allí, lejos de los pasajeros, se construye buena parte de la seguridad de cada vuelo.
Un técnico cansado, mal comunicado o tensionado es tan vulnerable como un piloto bajo estrés. Y un error en tierra puede manifestarse horas o días después, en pleno vuelo.
Por eso MRM promueve un liderazgo horizontal donde la comunicación es tan importante como la herramienta de torque.
Factores humanos que MRM aborda
Comunicación entre turnos (registros claros, transferencias completas).
Trabajo en equipo coordinado desde el inicio del turno.
Conciencia situacional en entornos cambiantes.
Gestión de la fatiga y de los horarios rotativos 24/7.
Doble verificación en tareas complejas.
Cultura de reporte sin castigo (just culture).
Planificación detallada para evitar omisiones.
La seguridad nace en cabina, sí.
Pero también nace en un hangar, en un checklist, en una charla entre colegas, en un técnico que se anima a decir:
“Esto no está bien. Revisémoslo otra vez.”
MRM devuelve a mantenimiento algo fundamental:
la legitimidad de su voz dentro del sistema de seguridad aérea.
Cultura organizacional: cuando el liderazgo deja de ser un rol y se convierte en un sistema
Ni CRM ni MRM funcionan sin soporte organizacional.
La cultura puede fortalecerlos o sabotearlos.
La diferencia entre una empresa realmente segura y una que solo “parece segura” no está en los manuales, sino en sus conversaciones internas.
Una cultura organizacional madura entiende que:
El error se gestiona, no se esconde.
El reporte es un gesto de responsabilidad, no de delación.
La comunicación es un recurso operativo crítico.
El liderazgo es una responsabilidad que se entrena.
La seguridad es transversal y afecta a todos los niveles.
Cuando se trabaja de este modo, CRM y MRM dejan de ser entrenamientos aislados y se convierten en parte de la identidad de la empresa.
Las decisiones se vuelven más acertadas, el personal se siente seguro para hablar, los errores se detectan antes y la operación se vuelve más eficiente y humana.
En resumen:
la seguridad deja de ser un objetivo y se transforma en un valor.
Si queres saber más de "cultura organizacional segura” podes ver mi artículo sobre el poder del checklist.
Conclusión — Liderar para evitar errores, no para esconderlos
La aviación evolucionó porque no busca eliminar los errores, sino aprender de ellos.
El liderazgo —el real, el que integra, escucha y habilita— permite que CRM y MRM funcionen como verdaderas redes de contención. No son teorías: son prácticas que salvan vidas y reducen fallas todos los días.
No podemos pedir que pilotos y técnicos no fallen.
Pero sí podemos crear sistemas capaces de absorber esos errores y transformarlos en oportunidades de mejora.
Porque en aviación, como en la vida, la seguridad no depende de ser perfectos.
Depende de ser conscientes, colaborativos y profundamente humanos.
Si querés profundizar sobre factores humanos, liderazgo aeronáutico o gestión del error, explorá más artículos de esta categoría en mi blog.
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¡¡¡Nos vemos en el Aire, Mi Gente Valiente!!! ✈️🔥
